Una innovadora propuesta pretende frenar los contagios contra la COVID-19 solo masticando. Se trata de un chicle desarrollado por investigadores de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos) que ha sido implementado con ACE2, proteínas utilizadas por el coronavirus para engancharse y entrar a las células humanas e infectarlas.
“Masticar chicle con proteínas (ACE2) que atrapan el virus ofrece una estrategia asequible general para proteger a los pacientes de la mayoría de las reinfecciones de virus orales mediante la reducción al mínimo de la transmisión a otros”, explican los autores de la investigación, que ha sido publicada en la revista Cell.
Guillermo López, catedrático de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide de Sevila, opinó para 20 minutos que la idea es muy buena. Detalló que muchos estudios han descubierto que el SARS-CoV-2 se une al ACE2 natural presente en la saliva haciendo que disminuyan la presencia de estas.
Por eso, darle al virus proteínas ACE2 fabricadas hará que ya no pueda unirse a las proteínas ACE2 que están en nuestras células. “Tendrán sus proteínas (S) ocupadas”, señala.
“Es como si el virus tuviese un manojo de llaves del mismo tipo (S) para la misma cerradura (ACE2), pero le damos trozos de esa cerradura para ir bloqueando las llaves y no se puedan usar”, precisó.
Fuente: La República.