“La última palabra”

Por: Jorge A. Martínez Lugo

El partido tricolor realizará su XXIII Asamblea Nacional que culminará el 11 de diciembre próximo en la cdmx. Quintana Roo y todos los estados vienen realizando trabajos para asistir al cónclave.

No está claro el alcance, profundidad, dimensión histórica de esta Asamblea Nacional 2021. Los grandes acuerdos nacionales que ahí se tomen, darán una pista. ¿Reposicionamiento ideológico o refundación?

Participarán tres mil 274 delegados de todo el país. Ya está lista la delegación de Quintana Roo, que estará encabezada por su presidenta, Candelaria Ayuso y el secretario general, José Alberto Alonso.

PRIMERA ASAMBLEA NACIONAL, EN 1946

Nacen cuando dejó de ser PRM y se convirtió en PRI, al final de Ávila Camacho. La unión de los opuestos: revolucionario e institucional. Se creó el lema “Democracia y justicia social” y se eligió al candidato presidencial: Miguel Alemán. El primer presidente civil. Comenzaba una era de modernización del país y la consolidación del partido de Estado.

LA ASAMBLEA, MÁXIMO ÓRGANO DEL PARTIDO.

Define la visión de país, el programa ideológico y de acción. Algunas asambleas nacionales, han marcado momentos históricos de México.

Colosio en 1994 reconoció en asamblea, que habría que separar o hacer evidente la “autonomía” del partido con respecto al ejecutivo. El gobierno y el partido eran uno solo. Zedillo habló de la “sana distancia”.

Por primera vez en el PRI, Colosio destacó la necesidad de transitar hacia “votos dentro de la ley, no al margen de ella”. No le hicieron caso. Siguieron en la minería de votos; sólo ganar elecciones, olvidando lo sustantivo: la justicia social.

Así fue toda la era neoliberal hasta 2018, cuando comenzó una nueva revisión del rumbo del país, con un PRI sin banderas.

ASAMBLEAS, DESPUÉS DE LA PRIMERA TRANSICIÓN DEL 2000

Es esta etapa, no convocaron a grandes temas nacionales, ni de ideología. Se ocuparon de armar una estructura con los gobernadores para recuperar la Presidencia y el tema ideológico permaneció estancado; la prioridad era el financiamiento. Quintana Roo, Veracruz, Chihuahua, Estado de México, los que más aportaron recursos.

Al recuperar el poder en 2012, se mandó el mensaje que iniciaba la era del bipartidismo PRI-PAN. Tipo Estados Unidos y Europa. Con Salinas como el gran elector; enlace con los organismos y empresas internacionales.

La alternancia del 2000 no cambió el modelo económico y los grupos de poder eran los mismos que venían gobernando el país desde 1982, a partir de De la Madrid. El partido ya no contaba en las decisiones.

La pobreza y la concentración de riqueza hizo crack en México y el mundo. La pandemia sólo aceleró el fracaso o el agotamiento del modelo que urgía ser cambiado. El neoliberalismo fue un éxito para la élite y un fracaso para los mexicanos. Igual en todo el mundo.

XXIII ASAMBLEA NACIONAL

Así llega el PRI a su XXIII Asamblea Nacional, después de perder por segunda vez la presidencia y contar con sólo cuatro gubernaturas, de las cuales, dos va a perder en 2022. En Quintana Roo, con sólo una presidencia municipal y un diputado local. Despojado de ideología.

¿Cuál es la agenda de la XXIII Asamblea?: 1.- Proyecto de país, 2.- Estrategia política, 3.- Vida interna y 4.- Prospectiva.

Los barones del PRI en el estado preparan el financiamiento de la campaña 2022, que les permita seguir usufructuando la franquicia para rescatar lo que se pueda y fortalecer su inmunidad. Por recursos no paran; han acumulado más que suficiente.

Joaquín Hendricks y Félix González, cabezas visibles, en alianza de facto con Carlos Joaquín, al tiempo, se infiltran en Morena, se asocian con los voraces niños verdes, buscando dar continuidad a su hegemonía política y de negocios.

El FACTOR CJ

En esta transición estatal y nacional, el priismo quintanarroense transita bajo la tutela del gobernador panrredista, Carlos Joaquín, quien finalmente no tiene partido, ni le interesa.

El pragmatismo es tan dominante, que no aparece en el discurso de la Asamblea, ningún signo de reposicionamiento ideológico o de refundación. Esperemos al 11 de diciembre.

El PRI está hoy más huérfano que nunca. La estrategia opaca a los principios ideológicos. Por eso se apegaron a la tutela del gobernador, porque su ADN es estar con el poder.

Alejandro Moreno Alito, ocupado en su propia sobrevivencia, mantiene secuestrada la estructura con su reducido grupo, excluyendo a las demás corrientes. Lo mismo en Quintana Roo, con los barones del priismo, Hendricks, Félix y CJ.

SE TE EXTRAÑA, REYES HEROLES

La crónica del momento electoral de Quintana Roo, no se puede escribir sin el PRI. Cuenta aún con una estructura que, con dinero, puede mantener el registro y posiciones para negociar.

El futuro a mediano plazo del PRI nacional y estatal, se podrá vislumbrar mejor, después de la XXIII Asamblea del 11 de diciembre. Se te extraña, Reyes Heroles. Estimado lector, usted tiene la última palabra. Chetumal, 281121.

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